La infraestructura de TI es el pilar sobre el cual operan los sistemas corporativos modernos. Desde los servidores que soportan aplicaciones críticas hasta las redes que conectan equipos y personas, cada componente debe estar correctamente diseñado y administrado. Muchas empresas enfrentan retos por equipos obsoletos, falta de redundancia, cuellos de botella en conectividad o ausencia de planes de contingencia.